diumenge, 19 d’octubre de 2014

¿El feminismo está anticuado?

Article publicat a Kireei el 19 d'octubre de 2014. ¿El feminismo está anticuado?

Imatge d'Antoine Henault


“No soy una feminista, pero creo en la fuerza de las mujeres”, dijo Katy Perry hace casi un par de años, y se quedó tan ancha. Frases similares han salido de la boca de otras muchas “celebrities” y son repetidas por mujeres anónimas – algunas muy jóvenes – que “creen en la igualdad pero no están contra los hombres”. Parece que en algún momento en que yo no estaba atenta feminismo pasó a ser sinónimo de anti-hombre, a parte de marimacho, poco femenina, amargada y no sé cuantas cosas más. Algo poco deseable para la mujer moderna que ya no está atada a la pata de la cama, que tiene su trabajo, que se ha liberado y que, si se esfuerza, puede ser igual que cualquier hombre. Igual que el hombre. He aquí la cuestión.
Yo creía que “ser como los hombres” era una fase superada, cuando todavía no nos habíamos dado cuenta de que “ser como un hombre” (que no es ni siquiera la manera de ser natural de muchos hombres sino una construcción cultural) no era la manera “buena” de ser. Que “ser como un hombre debe ser” hace desgraciados a muchos hombres. Que no hay una manera de “ser como un hombre” ni “ser como una mujer”, y que hay muchas maneras de ser, todas válidas.
Dice la wikipedia: “El feminismo es un conjunto heterogéneo de ideologías y de movimientos políticos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres, así como cuestionar la dominación y la violencia de los hombres sobre las mujeres y la asignación de roles sociales según el género”. Desde luego, es posible que no compartamos muchos puntos de algunas de las teorías feministas, pero me pregunto quien podría oponerse a la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Quien se opondría a cuestionar la dominación y la violencia. Quien está a favor de la asignación de roles sociales según el género… bueno, creo que en este último punto está la cuestión: la asignación de roles sociales. Seguimos pensando en clave de roles sociales y para muchas mujeres conseguir la igualdad es conseguir que les sean asignados roles masculinos.
Yo cuestiono los roles sociales asociados al género, que hacen infelices a hombres y a mujeres. ¿Cuantos hombres son desgraciados intentando aparentar fortaleza, ocultando sus sentimientos y rechazando actividades consideradas femeninas por miedo a ser ridiculizados? Tantos como mujeres son infelices “haciendo de mujeres”, o mujeres son infelices intentando “hacer de hombres”.
Yo cuestiono la percepción subconsciente de que ser hombre es la manera neutra de ser humano y que ser mujer es lo peculiar. Porque no es normal que siempre que en la ficción hay un grupo de amigos, tengamos al simpático, al listo, al guapo, al raro y a la chica. Como si ser chica fuera una característica más, igual que ser listo o guapo. Como si todas las chicas fueran parecidas e intercambiables.
Yo cuestiono que haya cosas femeninas y masculinas per se. Por ejemplo, el rosa y el azul no fueron siempre cosas de niña y niño respectivamente. El rojo es símbolo de la sangre y la guerra (¿os acordáis de Marte?), por lo tanto masculino. El azul, símbolo de la pureza (¡recordad los mantos de la Virgen en los cuadros renacentistas!). Hasta el siglo XIX eran el celeste y el rosa, versiones suaves de esos colores, los propios de niñas y niños. ¿Se están riendo los críos del dios de la guerra cuando ridiculizan el color rosa? ¿Cuantas otras cosas que tomamos como masculinas y femeninas no lo son más que por convención cultural?
Yo cuestiono que se use lo femenino como sinónimo de inferior y ridículo. “¡Eres una nenaza!”, “Corres como una niña”… Ser cojonudo es estupendo, ser un coñazo, lo contrario. Y así, podríamos seguir… Todo un ataque a la autoestima, un continuo condicionamiento subconsciente.
El feminismo no es la batalla de las mujeres contra los hombres. Es la lucha de hombres y mujeres para huír de las etiquetas que les hacen infelices, para ser libres de SER (deliberadamente en mayúsculas), para tener los mismos derechos. En definitiva, mujeres y hombres que luchan por una sociedad más justa, más equitativa, más feliz.

1 comentari:

  1. El feminisme NO està anticuat, donat que NO és una moda. És el plantejament adequat per analitzar el món contemporani. Us enllaço a l'entrada del meu bloc sobre feminisme i genealogia de la història: https://humanitartsblog.wordpress.com/2016/12/03/genealogia-genere-i-performativitat/

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